:::: MUCHO ELCHE ::::

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Historia
La fundacion del Club.

La fundación del Elche C.F. se produce en el verano de 1.922, en la pirotecnia de don Vicente Albarranch, y fue fruto de la fusión de los tres clubes de fútbol que por entonces existían en la ciudad, la Sportiva, el Gimnástico y el Illice, que recogían la afición al fútbol en la ciudad, afición que se remonta a 1.901, fecha en la que se tiene noticia del primer partido de fútbol en nuestra ciudad, celebrado en la playa del Tamarit, entre marineros ingleses y jóvenes ilicitanos.

El primer partido celebrado por el Elche C.F. ya tras la fundación data del 7 de octubre de 1.922, en Monóvar, y a partir de entonces se inicia una fase de partidos amistosos, que llevan a la inscripción del equipo en la Federación Valenciana de Fútbol el 10 de mayo de 1.923, siendo su presidente don Rafael Ramos Folqués y "madrina de honor" de tal inscripción la Dama de Elche. Sin embargo, aún perduraría tal situación de semi-clandestinidad unos años, en los que el equipo no participaba en competiciones oficiales y sólo los amistosos mantenían la llama del equipo. De entre estos, destacan los jugados contra el Real Madrid los días 28 y 29 de junio de 1.924, auspiciados por Paco González (ex-jugador del Real Madrid y de la selección olímpica española y por aquel entonces jugador y entrenador del Elche C.F.) y en los que "el divino" Ricardo Zamora, portero del Real Madrid, se alinea en las filas del Elche C.F. para la ocasión. Sería la primera estrella del fútbol mundial que jugara, siquiera fuera ocasional y anecdóticamente, en el Elche.

Por aquel entonces, y tras unos partidos en el campo del Cementerio, se disputaban los encuentros en el campo de D. Jeremías Pastor y el uniforme oficial del equipo era todavía el blanco riguroso. Tras la entrada en competición oficial con resultados esperanzadores, se inicia la búsqueda de un nuevo estadio, resultando elegidos unos terrenos situados en el barrio de Altabix. El nuevo estadio, con capacidad para 5.000 personas, se inaugura el 16 de agosto de 1.926 empatando a dos con el Levante, y pasaría a la historia blanquiverde como el escenario de sus éxitos, durante 50 años de uso, siendo la primera división del fútbol nacional la que vería con mayor asiduidad tal campo de fútbol.

Indumentaria

Es en la liga 1.927-28 cuando se incorpora a la indumentaria del equipo la franja horizontal verde sobre el pecho que sería su uniforme definitivo. Tal cambio sería operado por el entrenador checo del equipo, Anton Fibver. Desde entonces, y hasta 1.952, el equipo transita por las categorías regionales, con esporádicas apariciones en la Copa de España, y con dos ascensos a la Segunda División Nacional, el primero de los cuales acabó con una vuelta a la Tercera por reestructuración de aquella. El segundo, terminó con el descenso debido a las irregularidades cometidas por la Federación en dos encuentros, que llevó a la directiva, tras votación democrática de los aficionados, a retirar el equipo de un partido oficial por estimar la decisión de su repetición una cacicada. Tras la sanción que se le impuso y su descenso, el club entra en la fase más crítica de su historia, sin equipo, sin directiva y sin apoyo popular y con unas deudas superiores a 900.000 pesetas. Pero sería precisamente entonces cuando resurgiría y empezaría a escribir las páginas mas bellas de su historia futbolística.

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Cooperativa

Con la situación de muerte clínica del club, un grupo de ex-jugadores formado por Paco Lahuerta, Serafín Sevilla, Esclapez y Manolo López, junto al Sr. Enguix, empleado de banca, consiguen reunir los requisitos que la Federación Español de Fútbol exigía para inscribir al equipo en la competición: consiguen la condonación de la deuda de ex-jugadores; se nombra una junta directiva presidida por el ex-presidente Pascual Antón, y se paga la parte de deuda correspondiente a la Federación.

Sin dinero para confeccionar una plantilla, ésta se forma a través de la fórmula de cooperativa: los jugadores más cotizados tiene mayor participación en los ingresos de taquilla y los jóvenes canteranos, menos. Este equipo juega en la 3ª División, y va recuperando poco a poco el favor popular de una afición hasta ese momento desencantada con el equipo. La fórmula cooperativa mantiene, al menos, estabilizado al equipo, y se salva la situación más crítica.

La "Edad de Oro"

De 3ª a 1ª

Con la entrada en la directiva de don José Esquitino, en la temporada 55-56, el proyecto se va afianzando. Se alcanzan los 3.000 socios en la temporada siguiente y es en la liga 56-57 cuando termina la fórmula de la Cooperativa, con la misión cumplida de haber salvado al Elche C.F., y en los umbrales de su edad de oro.

La temporada siguiente se firma para el cargo de entrenador-jugador a un futbolista del F.C. Barcelona, César, que había sido con los azulgranas campeón de liga y 12 veces internacional. La temporada 57-58 se consigue el ascenso a 2ª División, tras una campaña convertida en un paseo militar. La siguiente campaña suscita una gran ilusión entre la afición, se refuerza el equipo y se amplían las gradas de Altabix. De nuevo temporada triunfal y ascenso a la 1ª División. En sólo 5 temporadas el Elche C.F. pasó de ser un equipo prácticamente desaparecido por las deudas militar en la 1ª División y codearse con la élite del fútbol Nacional. Gracias a la labor de la Cooperativa y al acierto de su primer gran presidente, José Esquitino, y su acierto en la contratación, especialmente, de César.

Debuta el equipo en la División de Oro en Oviedo, empatando a 1, y siendo Pahuet el primer goleador blanquiverde en la 1ª División. Se consigue la permanencia sin demasiados apuros. La siguiente temporada sería la del abandono de César que marcha al Zaragoza como técnico, cerrando su etapa al frente del club con la máxima brillantez posible. También el otro gran artífice del ascenso, José Esquitino, abandonaría el club la temporada siguiente, sucediéndole don Manuel Martínez Valero, en una sucesión pactada.

La andadura en la 1ª División continúa, con algún sobresalto en forma de promoción de descenso, y alcanza su cénit en la campaña 63-64 en la que, con Heriberto Herrera en el banquillo (que del Elche marcharía a entrenar a la Juventus), queda el Elche como segundo equipo menos goleado y entre los cinco primero de la clasificación, por delante de Valencia, Atlético de Madrid y de Bilbao y Sevilla.

El Elche se consolida en la 1ª con un magnífico trabajo de cantera y con acertados fichajes, basados en una eficaz red de ojeadores a nivel nacional e internacional. Juegan en el primer equipo futbolistas del Deportivo Ilicitano, el filial, como Marcial, Lico o Vavá, que alcanzarían posteriormente jugando en el Barcelona, el Español, el Valencia o el Atlético de Madrid, o siendo incluso el último de estos pichichi de la liga, jugando en las filas del Elche C.F.

Deportivo Ilicitano

Tanto es así que el filial, el Deportivo Ilicitano, asciende en la temporada 67-68 a la 2ª División, tras dejar eliminado en la fase de ascenso al Hércules. El club recibe de manos de la Federación Española el trofeo Amberes por ser el equipo que más promociona su cantera. Se viven días gloriosos, en los que, en el mismo fin de semana, juegan en Altabix el sábado el Sevilla frente al Ilicitano y el domingo el Real Madrid frente al Elche. Pasan por el club técnicos tan prestigiosos como el ya señalado Heriberto Herrera, el brasileño Otto Bumbel, Alfredo Di Stéfano o Kubala (de paso efímero este último, pues sólo estuvo una semana al frente del equipo). Sería la dimisión de la "saeta rubia", tras una bronca de la afición, la que provocara también la marcha del presidente, Martínez Valero, y la vuelta de D. José Esquitino.

Final de Copa

El nuevo presidente ficha a Roque Gastón Máspoli como técnico y se hace 9º en la liga. Pero esa temporada, la 68-69, no sería recordada por ninguno de estos hechos, sino por la andadura en Copa del equipo. Tras eliminar a Pontevedra, Valencia y Real Sociedad (esta última en una eliminatoria épica, con partido de desempata en el Bernabeu), se alcanza la final de la Copa del Generalísimo. Ese 14 de junio de 1.969 culminaba gloriosamente el proceso que, tras quince años, llevaba al equipo, seguido en masa por su pueblo, a disputar al Rey de Copas, el Athletic de Bilbao, el trofeo del K.O. La ciudad queda vacía y el Santiago Bernabeu se llena con los colores blanco y verde.

Sin embargo, la suerte fue esquiva. Tras marrar claras ocasiones de gol en la primera parte, el partido desempate frente a la Real Sociedad, jugado sólo cuatro días antes, pasa factura y merma la resistencia física del equipo en la segunda mitad y Arrieta, a pase del seleccionador nacional Clemente, marca el gol de la victoria a ocho minutos del final. El equipo, formado por Araquistain, Ballester, Iborra, González, Lezcano, Llompart, Serena, Curro, Vavá, Asensi y Casco, regresó, no obstante, con la cabeza alta y el subcampeonato de España bajo el brazo.

Nuevo Estadio

La siguiente temporada el equipo pasa dificultades para mantenerse y, tras la dimisión de Esquitino, se salva del descenso en el último partido. Pero en la 70-71 no hay tanta suerte y, tras doce años en primera, se desciende a 2ª. Vuelve Martínez Valero y renueva el equipo. Tras una temporada de decepciones, se retorna a la División de Honor en la 72-73.

Pasada la primera campaña tras en el retorno con el objetivo de la permanencia lograda, la 74-75 se afronta con la intención de construir un nuevo campo de fútbol. Altabix se quedaba pequeño, y en toda España cundía la fiebre de la construcción de nuevos Estadios. Pasan temporadas con el equipo manteniéndose a duras penas y con la directiva pensando sólo en la construcción del nuevo campo. Se decide denominarlo "Nuevo Estadio del Elche C.F." y se inaugura oficialmente el 8 de septiembre de 1.976 frente a la selección nacional de México, empatando a 3. Posteriormente, el Estadio entraría en la historia del fútbol mundial por la disputa en él de tres partidos de la fase final del Mundial del 82, entre los equipos de Hungría, El Salvador y Bélgica. Además, ha sido escenario de dos encuentros de la Selección Nacional Absoluta, en 1.986 contra Bélgica, y en el pasado 1.996, contra Malta.

Sin embargo, la construcción del Estadio no dispuso de los medios económicos que se esperaban. Gran parte de la financiación se basó en la recalificación y posterior construcción en los terrenos del antiguo campo, pero esta operación se retrasó excesivamente por la oposición del Ayuntamiento. El Elche C.F. afrontaba la temporada 76-77 con un Estadio nuevo, pero inmerso en un mar de deudas y con un equipo que no se renovó correctamente. No se puedo evitar el descenso y empezó la primera etapa del calvario blanquiverde, que por aquel entonces sólo apuntaba lo que vendría después.

Desde la campaña 77-78 hasta la 82-83, el equipo militó en la 2ª División A, alternando por los primeros puestos y sufriendo grandísimas decepciones, como la de la temporada 80-81 cuando, en el último partido de liga contra el Cádiz en un Nuevo Estadio que duplicó su aforo oficial y reunió a casi 70.000 personas (la mejor entrada del Estadio en la historia), y bastando un empate para ascender, se perdió 1-2. El gol de la victoria del Cádiz lo marcaría el posteriormente jugador blanquiverde Pepe Mejías, y mucho se hablaría después en la ciudad de la sospechosamente desastrosa actuación del meta local Campos, que encajó dos goles de verbena.

En la 82-83 sí se asciende. Frente a un Bilbao Athletic que se jugó (y perdió, en favor del Castilla de Butragueño y Míchel) el título de campeón aquella tarde, el Elche venció 4-0 y se clasificó quinto en la liga, siendo el tercer equipo que podía ascender (los dos primero fueron los filiales, que no podían ascender). Pero, tan estrambótico ascenso no podía llevar a nada bueno. El descenso se consuma la temporada siguiente y Diego Quiles, presidente del ascenso y antiguo directivo ya con Martínez Valero, deja el club.

Nuevo peregrinar por la 2ª División A y ascenso en la temporada 87-88, también con fugaces consecuencias, pues la siguiente temporada se vuelve a la Segunda División. Es época de fichajes costosos y desacertados, que aceleran la cuesta abajo deportiva y económica del club. Ahora, ni siquiera se es un equipo fuerte en 2ª, y tras salvar la temporada siguiente el descenso por los pelos, la 90-91 es la de la pérdida de categoría, que da con los huesos del Elche C.F. en la Segunda División B, tras caer derrotados 3-1 en San Mamés frente al Bilbao Athletic.

Descenso

Fueron estos años en Segunda División A poco destacables. En las últimas temporadas antes del descenso se opera en cambio de nombre del Estadio, que pasa a tomar el nombre del alma mater de su creación, Manuel Martínez Valero. De la hasta entonces fértil cantera blanquiverde no salen apenas futbolistas de calidad, y de los fichajes de fuera pocos son acertados. Entre ellos, sólo son destacable unos pocos: Paco Bonet, magnífico defensa central traspasado al Real Madrid y con varias internacionalidades a sus espaldas y un prometedor futuro por delante, que se vio truncado por dos brutales entradas del defensa africano del F.C. Barcelona Migueli; Claudio, que llegara al Elche con 18 años procedente del Levante y que, tras descender el equipo y pasar por el Mallorca, fue fichado por el Deportivo de la Coruña y tomó parte activa en convertir a este equipo, hasta entonces muy mediocre, en uno de los grandes del fútbol nacional, y llegando a ser internacional absoluto. Tras su paso posterior por el Salamanca, juega ahora de nuevo en el Elche C.F. y es su futbolista más renombrado; y, sobre todo, Marcelo Trobianni, argentino de enorme calidad y campeón del mundo en el Campeonato de México 86, formando en el equipo que, dirigido por Bilardo, derrotó a Alemania 3 a 2 en la final, junto a Diego Armando Maradona y Jorge Valdano.

Así, tras 10 años en Segunda División A y esporádicos ascensos a Primera, se seguía el camino que antes o después tomaría otros muchos clubes históricos, como Cádiz, Málaga, Hércules o Murcia y se caía en la Segunda División B, la Tercera real, una categoría semi-amateur. Y, lo que era peor, con un club endeudado en casi 2.500 millones de pesetas, fruto de unas gestiones económicas que, arrastrando la deficitaria situación que la construcción del Estadio Martínez Valero surgió, no había hecho sino empeorar, llegando hasta límites insostenibles. Frente a esta crítica situación, sólo Anselmo Navarro se atrevió a pilotar una nave en barrena, consiguiendo, al menos, que no se estrellara definitivamente, y mantuvo con su trabajo viva una llama que sirvió para que después otros la avivaran. La situación deportiva en la nueva categoría fue, al principio, esperanzadora, jugando el equipo la fase de ascenso a 2ª A las dos primeras temporadas, quedando la segunda de ellas a una sola victoria de lograrla. En cuanto al estado económico, el logro fundamental fue conseguir que el Elche entrara en el Plan de Saneamiento, que absorbió una deuda del Club cercana a los 1.000 millones.

La transformación en SAD

Pero, la tercera temporada en la 2ª B la situación parecía irreversible. El equipo no lograba meterse en las primeras plazas y las deudas del club amenazaban con hacerlo desaparecer. Se fuerza la dimisión del presidente y, con el Club en manos de una gestora, se convoca a todo el blanquiverdismo a una asamblea en el Gran Teatro. La sala se llena a reventar y se consigue el compromiso del ex-presidente Diego Quiles y única persona que se percibía podía sacar a la entidad de la situación en que se encontraba de hacerse cargo del club. Con la condición de dejar a cero su deuda, comprometiendo para ello a toda la sociedad ilicitana. Así, inicia un trabajo agotador que consigue, en 4 meses, anular los 1.500 millones de deuda existente. Los ex-directivos perdonan, tras arduas negociaciones con algunos, la casi totalidad de sus deudas con la entidad. Se negocia a través del Ayuntamiento la deuda con Hacienda y Seguridad Social, y se consigue un préstamo del municipio por 500 millones en diez años (préstamo que ya se ha saldado). La situación económica da un vuelco global: se eliminan 1.500 millones que, sumados a los 1.000 que el Plan de Saneamiento había absorbido, hacían la cantidad de 2.500 con los que el Elche descendió a 2ª B. Lo cierto es que, las similitudes con la época de la Cooperativa, 40 años después, empezaban a ser patentes.

Para organizar el Club y evitar caer en los mismos errores pasado, se decide aplicar la fórmula de la Sociedad Anónima Deportiva, que la 2ª B, al no ser categoría de la L.F.P. no es obligatoria para sus miembros, por apreciar que sería la más sólida garantía de futuro. Proceso que se empieza a gestar entonces y que ahora está a punto de culminar. Mientras, la actuación deportiva va de menos a más. La 94-95 no se consigue siquiera jugar la fase de ascenso; la 95-96 sí se juega el play-off, pero un cruce final con Las Palmas, el equipo con más presupuesto esa temporada de los 80 de la 2ª B (más de 600 millones de pesetas), impide esa posibilidad.

La 96-97 se presentaba como la temporada de la ilusión. El equipo se refuerza notablemente, y llega a contar hasta con cuatro jugadores que han actuado en primera división en sus filas. Al tiempo, la S.A.D. cubre sus últimas fases. Y, aunque ni una ni otra cosa comienzan bien, el final del 96 y el principio del 97 invierten la situación: el equipo, tras la sustitución del técnico que inició la liga y la contratación del antiguo jugador del Elche, Barcelona, Español y Atlético de Madrid, Marcial Pina, mejora espectacularmente y cierra la primera vuelta como líder destacado y practicando un fútbol más que notable. La transformación en S.A.D., que pasó por momentos difíciles, está a punto de cerrarse, con un capital social de 462 millones muy repartido y en manos exclusivamente locales. El camino hacia el futuro aparece despejado: el club se encuentra económicamente saneado, sin deudas, y el equipo atrae cada vez más público al Estadio, haciendo presumir un ascenso cercano.

¿La Nueva Edad de Oro?

Hasta ahora, la historia de los años 50 en el Elche y los fulgurantes ascensos tras su casi desaparición, gracias a la Cooperativa, se ha venido repitiendo con muchas semejanzas. Cuando el club estaba desahuciado, un golpe inesperado de ilusión, esfuerzo y trabajo lo sacó adelante contra todo pronóstico. Tras tres años en la Tercera División (hoy, la 2ª B es en realidad la tercera categoría), se ascendió a Segunda, y al año siguiente a Primera. Hasta hoy, la historia es paralela. Si el equipo ascendiera a Segunda este año, y de ahí el siguiente a Primera, la similitud sería total. Dicen que la historia es cíclica, y que los mismos acontecimientos se repiten periódicamente, creando círculos cerrados.

Texto sacado de la página de Ezequiel Sanchez Cascales The First Ever Elche/Elx Home Page